Puerto Saucillo - TorrecillaDATOS DE INTERÉSLONGITUD Y DURACION:9 km. El tiempo necesario para recorrerlo e incluso alcanzar la cima del Torrecilla es variable en función del ritmo de marcha impuesto, con un mínimo aproximado de 4 horas. DIFICULTAD:Alta, pues además de la longitud del trayecto hay que salvar un desnivel de 700 metros. ÉPOCA RECOMENDABLE:Cualquier época es válida, a excepción del verano, pues gran parte del recorrido discurre por zonas desarboladas. AGUA:En la fuente de la Perdiz (solo en época de lluvia) y en el Pilar de Tolox. CALZADO Y ROPA:Botas de montaña. Abrigo en función de la climatología, considerando que en invierno suele hacer frío intenso. En su caso, material para nieve (botas, polainas, gorro, etc.) HOJA TOPOGRÁFICA:Mapa militar de España a escala 1:50.000, hoja 15-44 (1.051) "Ronda". Mapa guía 1:50.000 Parque Natural Sierra de las Nieves (Junta de Andalucía). |
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El itinerario propuesto constituye una de las rutas clásicas de acceso a la zona alta de la Sierra de las Nieves, y más en concreto al Torrecilla. El fuerte desnivel que se recorre permite conocer prácticamente todas las formaciones vegetales que existen, pasando desde las zonas de matorral de las partes bajas hasta praderas de alta montaña salpicadas de quejigos centenarios. Además, el ascenso continuado facilita la observación de una variedad de panorámicas serranas difíciles de superar en otros itinerarios. DESCRIPCION DEL RECORRIDOEl trayecto se inicia en el pueblo de Yunquera, tomando el primer carril hacia la izquierda que encontramos en la carretera comarcal que une dicho pueblo con El Burgo, después de haber pasado la torre vigía. Este carril, descrito en la Ruta puerto del Saucillo-Puerto de Bellina, nos lleva hasta el puerto del Saucillo, lugar donde deberá dejarse el vehículo en el caso de que se acceda motorizado. Desde este punto, auténtico mirador de partida, se aprecia gran parte de la provincia, a través de los valles de los ríos Grande y Guadalhorce, en los que aparecen de derecha a izquierda las poblaciones de Guaro, Coín, Alhaurín, Cártama, Pizarra y, naturalmente, Yunquera, que destaca por delante de las sierras Cabrilla y Prieta. Una vez pertrechados con el material necesario, comenzamos el recorrido tomando la senda que asciende por un bosque de pinsapos; el camino discurre por la ladera izquierda de la cañada a través de un bello pinsapar en el que destacan ejemplares aislados de pino carrasco y pino silvestre, entremezclados con matorral de jaras, lavándulas, tomillo, aulagas, enebros y sabinas. La vereda tiene un excelente trazado y por ser de uso común, está bien clareada, lo que facilita un agradable paseo, que nos conduce hasta un pozo de nieve reconstruido, que se nos sitúa en la margen izquierda, después de atravesar la cañada.
A medida que se asciende atravesamos rodales de pino silvestre y el sotobosque se enriquece con heléboros, rosales, helechos, quejigos y un espeso manto de musgos cubriendo troncos y rocas. A lo largo del trayecto es fácil notar la presencia de carboneros, herrerillos, reyezuelos, mirlos y currucas, e incluso cabra montés sobre las rocas de la ladera opuesta. La subida continúa hasta acceder a la fuente de la Perdiz, manantial que posee una pila a la que sólo mana agua durante la temporada de lluvias. Desde este punto la panorámica que se divisa hacia el valle se va haciendo más espectacular, con las sierras Cabrilla y Prieta, auténticas moles calizas, pudiendo divisar en la lejanía Sierra Tejeda y en días claros incluso Sierra Nevada. Continuando la marcha, se accede a una zona llana cubierta de pinos silvestres de repoblación, que van dando paso a un incipiente bosque de pinsapos, desarrollados a partir de pies maduros que existen en la ladera de la montaña. Al fondo de esta llanura, denominada Llano de la Casa, se incorpora una senda difícil de advertir que procede de Puerto Bellina, y que pasa bajo el conjunto de pinsapos de mayor altura situado en la ladera derecha conforme ascendemos. Este bello paraje, donde crecen abundantes setas con las primeras lluvias, constituye un excelente lugar en el que disfrutar de un descanso antes de iniciar la siguiente subida. El camino continúa lentamente su ascenso y, tras pasar bajo un grupo de enormes pinsapos, alcanza la cresta que permite observar la otra vertiente, punto en el que disfrutaremos con la panorámica del extenso pinsapar que cubre la ladera del arroyo de los Zarzalones. Posteriormente y subiendo en zig-zag, encontramos un cruce de sendas cercano a un promontorio calizo, el Cerro del Cuco, que se eleva sobre la ladera de la montaña; en este punto tomaremos la senda de la derecha, que poco a poco aumenta la cota que recorremos. A medida que se asciende, el paisaje se hace cada vez más espectacular, apareciendo a la izquierda de Sierra Cabrilla, la Sierra de Alcaparaín; por otra parte, la mayor altura origina un cambio progresivo de la vegetación, con la aparición de plantas almohadilladas y espinosas (piornos, majuelos, enebro enano, sabina rastrera, etc.) salpicadas con escasos pinsapos achaparrados, lo que da cobijo a una fauna propia de la alta montaña. Al llegar a la cresta se accede a la cabecera de la cañada Cuesta de los Hornillos, pudiendo observarse desde este mismo punto una vista panorámica de la Serranía de Ronda por su parte más septentrional, con el pico del Viento como vértice representativo de la zona. La senda llanea por la ladera de la montaña hasta que sube a un pequeño puerto, donde aparecen praderas de alta montaña y desde donde se divisan los quejigos. En este punto aparecen los primeros neveros, formaciones circulares ahuecadas en las que se almacenaba la nieve durante el invierno y primavera para, posteriormente, bajarla en verano a las poblaciones cercanas.
Después de bordear la montaña y pasar junto a un nevero, se llega a una loma desde la que se divisa la peña de Enamorados, vértice común de los términos municipales de Ronda, Yunquera y Tolox. La senda, que está poco marcada, se bifurca sobre la pradera; tomaremos el ramal que discurre en sentido ascendente, en dirección a Enamorados. A partir de aquí la vereda va salvando pequeños desniveles a través de un terreno calizo, en ocasiones sumamente quebrado, donde abundan los torcales, simas, praderas y quejigales dispersos de alta montaña. El camino se desliza por la ladera sur de Enamorados y después de pasar junto a la sima de "Las Grajas", matriculada con las siglas To-33, baja un trayecto de escasa pendiente que termina en en un punto en el que se incorpora otra senda que sube por la cañada y que procede de la zona del Cerro del Chaparral a través de la cañada de la Perra. Continuaremos la marcha sobre crestas y llanos cubiertos de sabinas rastreras y repoblados recientemente de quejigos, hasta alcanzar un promontorio en el que se incorpora la senda procedente de Quejigales y Puerto de los Pilones, donde tomaremos a la izquierda. A partir de este punto el recorrido coincide con la loma desde la que se divisa la peña de Enamorados, anteriormente descrita. Una vez descendido el Torrecilla por la misma senda, el camino de vuelta lo haremos a través del trayecto descrito, pues en cualquier caso la toma de otras veredas nos harían recorrer un itinerario más largo.
FLORA Y FAUNALa vegetación está directamente influenciada por la variación altitudinal, lo que permite observar una amplia gama de asociaciones vegetales. Desde el inicio del recorrido hasta alcanzar el Llano de la Casa se atraviesa un pinsapar en buen estado de conservación, en el que aparecen pies aislados de pino carrasco y rodales repoblados con pino silvestre. El sotobosque, representado por la orla espinosa típica, posee rosales silvestres, jaras, aulagas, romero, majuelo y agracejo. Posteriormente, de forma progresiva el estrato arbóreo va dando paso a una vegetación arbustiva con especies como el enebro enano, el majuelo o la sabina rastrera; al llegar a cotas superiores a 1.500 m. el suelo aparece cubierto por vegetación de tipo piornal y almohadillada; igualmente, en la alta montaña se observan pies aislados de quejigos, restos del antiguo bosque caducifolio, y entre los arbustos son escasos los arces y mostajos, pudiendo encontrar con suerte algún ejemplar de tejo, especie bastante escasa en la zona.
Respecto a la fauna, el recorrido puede ser prometedor en función de la época en que lo visitemos. Como gran animal está la cabra montés, habitando también en estos parajes otros mamíferos como el tejón, gato montés, zorro, garduña, gineta, topo, topillo y musaraña. Entre las aves, en primavera y verano se dan cita el pardillo, mirlo, pinzón, currucas, colirrojo tizón, páridos, paloma torcaz, roqueros, collalbas y alondra, apareciendo en invierno el mirlo capiblanco, acentor común y acentor alpino. Entre las rapaces hay águilas como la calzada y real, gavilán, ratonero y buho real; como reptiles destacan la lagartija colilarga e ibérica y las culebras bastarda y lisa meridional y entre los anfibios, la salamandra. GEOLOGIAEl terreno recorrido está constituido en su totalidad por materiales calizos, que en muchos puntos presenta una fuerte karstificación; este proceso ha dado origen a la abundancia de lapiaces, torcales y dolinas, así como a la aparición de abundantes cavidades y simas, consecuencia directa de la acción del agua carbónica sobre la roca. |
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| Mapa del recorrido (Ampliar) |